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DEBEN CERRAR MÁS GRANJAS PORCÍCOLAS EN YUCATÁN

Josué Sánchez

12 de mayo de 20261 min de lectura

- Autoridades no deben quitar el dedo del renglón

DEBEN CERRAR MÁS GRANJAS PORCÍCOLAS EN YUCATÁN
Tras el cierre hace unos días de la granja porcícola ubicada en la localidad de Santa María Chí, municipio de Mérida; las autoridades deberán prestar mayor atención a este tema. Un claro ejemplo de ello está en la comisaría de Santa María Rosas, en Conkal, donde se encuentra una granja propiedad, según reportes de Manuel Quijano, Presidente de la Asociación de Porcicultores de Yucatán. Y es que la PROFEPA ya tiene conocimiento de las múltiples quejas de los habitantes de este municipio, e incluso han realizado visitas de verificación, donde han constatado las condiciones deplorables en las que trabaja la granja, Pero hasta el momento no han aplicado las medidas correspondientes. De acuerdo con imágenes de Google earth desde el 2025 la granja Gal Porcícola en Conkal, se vislumbran los manchones de lagunas en distintos puntos lo que significa que existen filtraciones o una deficiente instalación para manejar los desechos de los cerdos. Mientras el cierre de la granja en Santa María Chí, dicen la Secretaría de Desarrollo Sustentable (SDS), la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) y la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y autoridades de los distintos órdenes de gobierno, fue para fortalecer la gestión integral y sustentable de la evaluación del impacto ambiental en el establecimiento y operación de las unidades de producción porcícola en Yucatán. A otras las dejan operar impunemente. Para esas autoridades que ya no opere Santa María Chí, significa un instrumento que representa una acción estratégica para proteger el derecho humano a un medio ambiente sano, al establecer mecanismos de coordinación técnica entre la autoridad estatal y dependencias federales especializadas para evaluar los impactos ambientales derivados de la actividad porcícola. Pero si permiten que por meses Gal Porcícola opera en condiciones que dañen no solo al medio ambiente al ver las charcas, presuntamente irregulares, ya que no corresponden al sistema formal de tratamiento de aguas residuales; por ello desprenden un olor que ha causado el enojo de los pobladores aledaños a la zona. Es momento que las autoridades pongan mayor énfasis en las problemáticas de las granjas porcícolas de Yucatán, y así como actuaron en el caso de Santa María Chí, lo hagan con la que está en Conkal.