Política bajo la lupa

EXPLICAN PRIISTAS PORQUE VOTARON CONTRA EL PRESTAMOS ESTATAL

La decisión que hemos tomado este día durante la Sesión Ordinaria del Pleno de este Congreso del Estado, ha sido compleja y ha requerido de muchos días de investigación, discusión y reflexión.

A pesar de la presión ejercida por aquellos interesados en que se autorizara aún más deuda al Gobierno estatal, fundamentamos en repetidas ocasiones las razones por las que consideramos que endeudar más a Yucatán, no era la única opción para aliviar la dureza de la crisis económica presente y futura.

A pesar de la polarización por parte del gobierno estatal que incluso calificó de buenos y malos a diputadas y diputados, faltando al respeto así al Congreso del Estado como contrapeso del Poder Ejecutivo, nos mantuvimos firmes en nuestros mensajes, porque consideramos validas nuestras razones y de mayor beneficio para la sociedad en el mediano y largo plazo.

A pesar de las campañas mediáticas en contra de los que por derecho podemos pensar diferente, llegando incluso a insultos personales, no cejamos en el empeño de explicar que no debemos permitir que en menos de 20 meses, la deuda de nuestro estado pase de 3 mil 800 millones de pesos a casi 10 mil millones de pesos, es decir, el equivalente a 19 millones de pesos diarios. El préstamo lo pide el Gobernador y lo paga el Pueblo.

Cuando el Gobierno estatal fue claro en sus proyectos y presentó planes razonables y con la transparencia que requerimos como responsables del cuidado de la viabilidad financiera del estado, le autorizamos 2 mil 600 millones de pesos para reforzar proyectos de seguridad.

Cuando el Gobierno estatal fue claro y se tomó el tiempo de explicarle a la Legislatura que requerían de dinero para apoyar a la ciudadanía que hoy se encontraba desempleada, con lo que primero fue una reasignación presupuestal, que terminó convirtiéndose en un préstamo, volvimos a autorizar, ahora mil 500 millones de pesos.

En esta ocasión, el Gobierno estatal se negó en repetidas ocasiones a presentar un plan del uso específico del nuevo préstamo solicitado. Se negó a contestar preguntas sobre el saldo de anteriores préstamos, sobre la reubicación de presupuesto para atender la emergencia o sobre cómo estaba utilizando el actual presupuesto de Obra Pública.

La opacidad es un aviso de tormenta. Las participaciones federales vienen a la baja para los próximos años, la economía viene a la baja para los próximos años también.

La única opción para pagar los préstamos que esta administración ha adquirido en los últimos 18 meses, más el que hoy fue rechazado, es subiendo impuestos o derechos a la ciudadanía para el próximo año.

Hemos tomado una decisión estudiada, reflexionada de manera grupal en los ejercicios abiertos de la Comisión y de manera personal, después de escuchar a los ciudadanos y después de revisar la información disponible

Hemos tomado la decisión más razonable, por el bien del Yucatán de hoy y de mañana.
Lo hicimos con claridad, de frente.

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